Para mantener el equilibro te tengo aquí... aquí, tan dentro que es un hecho latiendo en mi... un porvenir llegado en su momento, un sentimiento tejido en mis tejidos... un sentido a mi vivr... un sí marcando mi paso, dibujando ocasos en mi noche gris.
Que la boca de octubre lubrique su voz, que sea el corazón quien apriete las urbes y a pesar de las nubes que pierdan su reloj, veamos el sol cuando la vista se nuble.
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