Me crujen los huesos ansiando tu abrazo, alterando el resultado de todos los recuerdos que huérfanos de tiempo sin mañana se quedaron por ser abandonados de todos tus huecos.
Que la boca de octubre lubrique su voz, que sea el corazón quien apriete las urbes y a pesar de las nubes que pierdan su reloj, veamos el sol cuando la vista se nuble.
Hola, me encantó la esencia de tu blog, la poesía brilla e ilumina tu espacio...
ResponderEliminarMe gustaría aceptes una invitación...
Te esperamos cuando gustes...
www.laluzdelargos.com