
Me apena, la parte de tu pena que me asalta,
la falta que me llenas con voces de cataclismos,
los sismos que me provocan tus formas y palabras,
las lanzas que preparas para hundir lo que fuimos.
Me apena el rencor que te suma al lastre
el desastre de tus impulsos azotadores,
los colores que destiñes a cuanto me amaste
y la sangre que mal gastas en pisar mis flores.
Me apena el diluvio que nos inunda,
la luna cara la pared que ha heredado mi noche,
tu hombre desconocido que me abruma
cuánto más se me derrumba del sentimiento su dote.
Me apena que tu corazón vaya a por mis lágrimas,
el alma que hemos dejado entre piedras del destino,
el camino que han tomado tus tantas incoherencias,
la esencia que me apagas y se va de tu camino.
Esencia






